domingo, enero 1

2016

Querida yo;

Este año has aprendido muchas cosas. Te has conocido realmente a ti misma, conoces tus defectos mejor que ningún otro año. Este año has sido fuerte, guapa, valiente, también torpe, estúpida y un poco patética. 

Este año has sufrido, has hecho como si no tuvieras roto el corazón, te has hecho la loca, estabas intentando ser fuerte (a veces no te ha salido) y tú sólo te sentías culpable. Un poco culpable sí has sido. Has hecho cosas mal. No me malinterpretes, también has hecho cosas bien. Este año has sacado la mejor versión de ti misma. Has crecido, te has caído, madurado, te has hecho mayor. 

Este año te has ido a otro país tú sola. Has tenido miedo, y has llorado mucho, pero también te has reído, has bailado, gritado, bebido, has salido de tu zona de confort, has conocido a gente, desconocido a otra. Has tenido muchos momentos para ti y nadie más, paseos, compras, viajes, retos, en cada etapa te has dedicado unos minutos para estar contigo misma, y eso está bien, pero también cuesta, y duele.

Este año has sabido de lo que eres y no eres capaz, has comprobado que, aunque se quiera, aunque se intente, a veces no se pasa página, a veces no se supera, a veces nos quedamos como tontos mirando hacia esa ventana que se llama pasado. Este año ha sido salvavidas, y naufragio, y muchas balas, y vida. Este año has sentido, más que nunca, este año ha sido poesía. 

Este año has aprendido algo de ti misma que estaba allí y no querías ver. Y qué demonios, pongámoslo por escrito; has descubierto que no sabes estar sola, y eso, eso es un problema. Has visto que la vida sin pareja no está hecha para ti, que te sientes perdida. Tienes demasiados sentimientos en un sólo corazón, necesitas que te salven, estás buscando tu refugio. El problema es dónde, o en quién, refugiarte. Y otra vez en el ventanal es invierno, y ay, ojalá fuera todo más fácil. 

2017 no quiero que sea "fácil", quiero que sea feliz. Si he de llorar, que llore con más fuerza, y si río, que sea más alto y con más ganas. Si bailo, que me caiga más veces y si viajo, que sea más lejos. 

Y que me rodeen los míos, que cada vez son menos, y quizás, por eso, cada vez los quiero más. 




En el 2017 quiero encontrarme. Llevo demasiado tiempo perdida. Tanto que creo que me he acostumbrado a no saber dónde estoy. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

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