domingo, junio 15

Hay días en los que te sientes insignificante, abordada por todo y por nada a la vez. Hacía tiempo que no me iba a dormir sintiéndome muy pequeña en este mundo, tan pequeña que me hago una bolita y ojalá desapareciera. Son las dos menos veinte de la mañana de un sábado, y los sentimientos me duelen. Me duelen y me hacen daño, me hace daño la bofetada de realidad que la vida nos da de repente. Asumir ciertas cosas cuesta casi más que darse cuenta de ellas. Este blog llevaba muerto no se sabe cuánto tiempo, y de repente, hoy me siento tan desplomada que lo único que se me ocurre es escribirlo, para que quede para el recuerdo. Pero no, lo escribo porque tengo la esperanza de así sacarlo de mi, aunque probablemente mañana amanezca con un poco de rímel corrido y el pensamiento de qué tontería. Y ahí quedará esta noche, en un poco de maquillaje que se borra con una toallita. Qué fácil sería poder borrar las preocupaciones con una toallita.
Y qué voy a decir, que ya son las dos menos cinco y estoy cansada de sentir, tanto, siempre

1 comentario:

Mariola González dijo...

Me encanta tu entrada. Y tu blog, por eso te sigo. Espero que puedas pasarte por el mío, llevo en Blogger desde hace tiempo pero he creado uno nuevo. Me encanta el tuyo, de verdad, ya te seguía de antes :) Un saludo!

http://humanfilters.blogspot.com.es