sábado, diciembre 15

Hoy es día de vivir entre las sábanas.

Una noche de fiesta estoy en lo más alto, en la cumbre, pero la resaca para mí es el bajonazo del día después. Yo si alguien entiende a mi cerebro, o a mi corazón, no se cuál de los dos tiene la culpa, le ruego me lo explique, unos días tanto y otros tan poco, unos tan feliz y otros tan estrepitosos. Pero quizás lo que caracterice el día de hoy sea el silencio, un silencio que casi duele.
Quisiera saber decir qué pasa, pero ni yo misma lo sé. O quizás lo sepa y aún no me haya dado cuenta. 
Hoy más que nunca, necesito tus abrazos. 
Tocada y hundida.



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