domingo, octubre 9

Un mundo de mentes adormecidas

Vivimos en un mundo en crisis no solo económica, sino también política, ecológica, moral. La historia demuestra que, en situaciones así, las sociedades se vuelven continuistas, tienden a replegarse, a aliviarse en lo convencional, se aferran a lo malo conocido antes de correr el riesgo añadido de lo que queda por conocer. Alguien como Andrej Pejic, que desafía una de las convenciones básicas, la del género, no tendría cabida en un mundo así. Sin embargo, todos se rinden a sus pies. Acaso, precisamente, porque de esa fractura, de la falla que la crisis abre sobre un suelo que se tambalea, solo puede surgir alguien que no necesita de las mismas coordenadas; alguien de otro mundo que recuerde que es posible, que inste a la rebelión y que nos tiente a ser libres, a experimentar, a derribar barreras. 



La vida es un péndulo, y seguramente estamos ahora en ese equilibrio nunca visto antes, donde nos permitimos que afloren de manera natural y sin prejuicios dos yoes. También es una manera de globalizar los mercados. Muchos perfumes, por ejemplo, se hacen para todos los sexos, ambivalentes. El custom, lo individual, lo no global es lo que va a triunfar. Ya desde hace tiempo vemos hombres que se maquillan, mujeres que no, hombres que hablan en femenino con sus amigos, mujeres que visten como cantantes de hip hop y mujeres pin ups más tatuadas que un marinero...Lo más es el free style, el estar por encima de las marcas y las modas. 




(SModa, EL PAÍS, 8 de octubre de 2011, nº 3)

1 comentario:

Mandarina dijo...

Lo has visto en El Pais! jaja yo también y me quede flipada cuando vi que era un hombre! La verdad es que me impresionó, me alegra ver que alguien más lo ha encontrado llamativo!