sábado, mayo 21

excepción por inspiración desahogante

Como bien deberíais saber, estoy haciendo un trabajo para clase sobre el miedo, (para contribuir, tan solo hay que dejar algún que otro comentario, que se agradecería muchísimo, a este blog; http://feelyourfears.blogspot.com/ ). 
Hoy, hemos hablado con una de las profesoras psicopedagogas que nos van a ayudar con el proyecto, y ella ha dicho una cosa muy curiosa que pone en práctica con los niños. Ella tiene la teoría (la tiene correctamente, al menos en mi opinión), de que existe una cierta tendencia a racionalizar las cosas que nos enseñan, pero no nos enseñan a experimentarlas, sentirlas, y de ahí, a afrontarlas realmente. La profesora, María se llama, hace talleres con los niños pequeños de mi colegio en los que les hace sentir el miedo, la tristeza, la alegría, el enfado, de tal forma que los propios niños se den cuenta de qué es lo que están sintiendo en determinados momentos, porqué, y cómo pueden evitarlo o canalizarlo. Pues bien, María también es profesora de yoga, y les dice a los niños que cierren los ojos, que se tranquilicen, y que piensen en aquello que les hace sentir miedo, y que sin pensar, lo dibujen, lo expresen en el papel, para que ya no esté dentro de ellos, sino fuera, tan solo en un folio, para que aprendan que el miedo sólo está en la cabeza, y que dibujándolo al papel lo sacamos de nosotros y le obligamos a quedarse dentro del propio papel, donde no puede salir para hacernos sentir mal. Nos ha enseñado distintos dibujos de niños, y realmente, son muy gráficos y fácilmente se visualizan las emociones del niño en ese momento. 
Entonces, me he parado a pensar... ¿Qué es lo que dibujaría yo para representar mi miedo? Y de pronto me he dado cuenta. No dibujaría nada. Nada en absoluto. Porque precisamente es a lo que le tengo más miedo, a la soledad, a no tener a alguien en quien apoyarme, a estar perdida, desorientada, definitivamente, tengo miedo a la angustia de tener que valerme única y exclusivamente por mí misma, sin nadie a mi lado que me quiera. 
De repente, me he dado cuenta de lo extremadamente dependiente que soy. Y sé que eso es un problema, que espero que con el tiempo cambie, pero de momento creo yo que no va a cambiar. 
A lo largo de mi vida he podido apreciar que siempre, en todo momento, he estado apoyada en alguien que me daba esa fuerza para seguir adelante que quizás a veces me faltaba cuando estaba por mí misma. Unas veces han sido los amigos de la infancia, luego los de la adolescencia, luego vinieron los grupos de música, que creedme, he sido verdadera fan de algunos de ellos, en concreto de uno en especial, y he de reconocer que fue una etapa que ha marcado mi vida, a la que debo muchísimo por ayudarme a superar lo que probablemente ha sido una de las peores marcas de toda mi vida. Y no, no me avergüenzo en absoluto al decir que sí, que he sido una "fanatika", que he tenido la habitación llena de posters de Tokio Hotel, que me sabía todas sus letras, todos sus videos, toda su vida entera. Cuando esa fiebre tokiohotelera desapareció de mi vida, vinieron otros grupos que también hicieron su mella en mí, y realmente puedo decir que he sido verdaderamente dependiente de la música, necesitaba escuchar su voz para tranquilizarme y saber que todo iba a salir bien. 
Luego, también estuvo mi prima, la persona a la que probablemente le deba mi vida entera, sobre la que me sigo apoyando a día de hoy. 
Más tarde, mucho más tarde, concretamente, el 30 de enero del 2010, llegaste tú, y cambiaste mi mundo. Ahora, afirmo rotundamente, que, para bien o para mal, soy totalmente dependiente de tí, que en todo este largo tiempo que llevamos juntos, tan solo ha habido dos veces en las que lo hemos pasado un poco mal, porque tampoco puedo decir que haya sufrido realmente, pero te aseguro, que la angustia en mi pecho no me deja tan apenas respirar cuando pienso que algo puede ir mal entre nosotros. Sé que a día de hoy estamos estupendamente, que eres el mejor novio del mundo mundial, y que te quiero como jamás he querido a nadie. Pero también soy consciente, de que a veces los cuentos de hadas acaban antes de tiempo, y, sinceramente, le tengo verdadero miedo a ese final, porque sé que no lo podría superar ni en un día, ni en una semana, ni en un año entero. 
Creo que es imposible ser totalmente independientes, pero yo? Yo sé que no lo podré ser nunca, que de alguna forma u otra, siempre voy a tener que depender de alguien, mis emociones me han hecho así. Ahora de momento, soy dependiente de tí, que no es lo mismo que decir que dependo de ti, ojo, porque los dos tenemos vidas distintas. Soy dependiente, eres mi droga, mi jodida droga, y desgraciada, o afortunadamente, según se mire, soy adicta a ti, y el simple hecho de no tenerte el día de mañana a mi lado, hace que el papel de mi vida, se tinte de un blanco peligrosamente vacío. 

7 comentarios:

Manue dijo...

Hermoso blog, te sigo. Besos ♥

Mandarina dijo...

Uf, me lo he leído de corrido...sé lo que dices, yo también he sobrevivido a muchas cosas con la música :) yo creo que no es que seamos dependientes totalmente...creo que es lógico tener miedo a estar solo, yo también tengo un novio q vale millones pero a veces me da miedo que se acabe, pero por otras experiencias sé que si en un momento te quedas sola tampoco te dejas caer, sobrevives y sabes que encontrarás alguien o algo que te apoye en un momento u otro, y nuestro cuerpo es suficiemtemente inteligente como para aguantar el salto...
En cualquier caso, me encanta como lo has escrito :)

September dijo...

Muchas veces me he preguntado si yo era dependiente de mis amigos y mi novio, y la verdad, cada vez que formulaba esa pregunta en mi cabeza, sentía muchísimo miedo. Todas las personas nos involucramos mucho en algo concreto y desarrollamos sentimientos, y con ello, aumentamos nuestras necesidades, y los humanos dependemos de esa satisfacción.
Yo sigo el lema de: 'las cosas duran lo que uno quiere que duren'. Y si tu quieres que lo tuyo con este chico sea para siempre, sé que pondrás los medios necesarios directa o indirectamente para mantener viva esa fuerza y esas ganas de luchar.

Un beso, guapísima.

chica león dijo...

Yo le tengo un miedo enorme a la arañas y a los desconocidos. Pero a la soledad, ni un poquitín, lo que no quiere decir que no dependa de las personas que ya están en mi vida. Pero creo, que ser un poco dependiente, no es malo del todo; las personas no somos completamente autosuficientes. Necesitamos ayuda desde que somos bebés hasta que nos volvemos viejecitos.

Túcomoloves dijo...

Me cagonlaleshe pedazo de capullina qué bonito *-*
Es precioso, sobretodo el final (la parte de tus novio) Ojs *-* (se me ha pasado por completo lo del blog :S me paso sin falta!)

Chica Gris dijo...

Vaya. Es una entrada MUY MUY interesante. Es curioso, por qué yo creo que lo dibujaría también en blanco. Hace unos años fui muy dependiente de una persona, y salió mal, y era algo así como un alma en pena... Y me prometí mil veces no volver a depender de nadie. Pero sale solo. Y lo peor es que es muy difícil de controlarlo, por no decir imposible, al menos para mí.

Un besito gris :)

(Te sigo en Twitter)

Mandarina dijo...

Te dejo un premio en mi blog!