martes, abril 12

Peculiaridades cafeteras.

Cogía la taza siempre con delicadeza, para ella, las tazas de café eran reliquias. siempre le habían metido en la etiqueta de rara, pero ella no se consideraba así, tan sólo era diferente, peculiar, como solía llamarse. 
Prefería gastarse los ahorros de un año en una cafetera antigua, un café de algún país lejano, o incluso en un viaje a ese país lejano, donde en vez de ir de tiendas, recorrería todos los campos de la planta del café. Lo cierto es que se consideraba una verdadera amante del café. Amargo, con azúcar, cortado, capuccino, bombón, largo, con leche, le gustaba de mil formas distintas.
Cuando se aburría, se hacía un café, cuando estaba triste, le añadía leche condensada, para endulzarse un poco el día. Si estaba contenta o entusiasmada con algo, no había nada como un buen café solo, de los de toda la vida, que le encendieran el motor avivando la chispa de su locura cuanto menos peculiar. 
Os preguntaréis cómo era posible que esta chica durmiera en paz, teniendo en cuenta la enorme cantidad de cafeína que metía a su cuerpo diariamente. Pero os equivocáis, porque al dormir descansaba más que todos vosotros juntos. Dormía empapada de sábanas bañadas en un fuerte olor a café, arropada con pasiones y algún que otro grano de éste, y cada noche, soñaba que era ella la que lo cultivaba en su casa. Se sentía tan desdichada por no poder hacerlo con sus propias manos, estaba segura de que su café sería especial, le pondría todo el cariño y el mimo que nunca nadie había depositado en su lastimado corazón. 
Y un día lo decidió, hizo las maletas y se fue. A cafetear, como de costumbre. 



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El texto, obviamente, es mío, por si había lugar a dudas. Necesito saber qué os parece, al igual que todos los demás que posteo, pero este en particular, por unos asuntillos que tengo en relación con la escritura. *.* Espero vuestros comentarios, muchas gracias a todos los que me leéis :)

5 comentarios:

Loca por los tacones dijo...

Muy bonito relato!!!
yo soy super cafetera también y no me quita jamás el sueño, será la costumbre...jajaj
besos

Martita :) dijo...

Me encanta de verdad, es super original.
Muy muy bueno!
Un besito :)

Micaela dijo...

Hermoso texto, y como dijo Martita super original.
Yo me envicie con el café con leche, me tomo una taza a la mañana, a la tarde y antes de irme a dormir. Una adicción.
Gracias por tu comentario, tenes mucha razón, vamos a ver si puedo lograrlo... El problema es que en mi casa la facilidad para dejarlo no la encuentro, por que todos fuman. Ese es el problema jaja, pero bueno igualmente si le pongo empeño lo lograre.
Me encanto la mini historia :)
Un beso enorme y que andes muy bien. ♥

Ángela dijo...

Genial tu texto y la foto :)

Maria dijo...

Muy bonito el relato y la forma de escribir !
Un beso y mucha suerte con esos asuntillos(: