lunes, noviembre 15

baby I love you

Tú me has enseñado que existe la felicidad, me la mostraste desde lejos. Cojiste mi mano, y guiaste mis pasos hasta ella. Después, me ayudaste a alargar la mano lo suficiente como para tocarla, y lo que toqué fue lo más maravilloso del mundo. Fue entonces cuando me di realmente cuenta de lo que estaba tocando. La felicidad tenía una forma familiar, la agarré bien fuerte, y fue cuando me di cuenta, de que lo que mi mano aferraba, aquello que llamaba felicidad, era tu corazón. Supe que me pertenecería de ahí en adelante, y lo deposité en el hueco donde debería estar mi corazón. ¿El mío? Lo perdí en tu mirada el día que te conocí, y te lo regalé incondicionalmente el día que probé tus labios..

1 comentario:

Túcomoloves dijo...

Me mata la última frese! O.O
Aiinss el amor.. es una gran fuente de inspiración no por lo que veo? jaja porque con este textorro..

KAKITAS'(LLLL)